BLACK SERIES PINOT NOIR: LOS DESAFÍOS DE UN VINO DE TERROIR EXTREMO

BLACK SERIES PINOT NOIR: LOS DESAFÍOS DE UN VINO DE TERROIR EXTREMO

Nuestro Black Series Pinot Noir acaba de vivir uno de los años más destacados de su historia. La cosecha 2024 fue elegida Vino Revelación en la Guía Descorchados 2026, con 94 puntos, ingresando además en la selección de los mejores Pinot Noir del año. Este reconocimiento se suma a más de 20 destacadas puntuaciones y medallas obtenidas desde su cosecha debut, en 2020.

Más allá de los premios, estos resultados son la consecuencia directa de un camino exigente, marcado por decisiones conscientes y por el desafío de trabajar en uno de los territorios más extremos del país.

Esta etiqueta — y, por qué no decirlo, toda la línea Black Series — nace de una convicción profunda: que los grandes vinos surgen cuando uno se atreve a ir más lejos. Una búsqueda que forma parte del ADN de Viña Morandé y que nos llevó hasta Traiguén, en el corazón del Valle del Malleco, una región que hasta hace poco era conocida como la frontera más austral de la vitivinicultura chilena.

Ubicado entre la Cordillera de los Andes y la Cordillera de Nahuelbuta, encontramos el viñedo Araucanía, donde el clima frío y lluvioso marca el pulso del paisaje.

A lo largo de los últimos años, hemos enfrentado inviernos largos, fríos y húmedos, y veranos cortos, en los que las precipitaciones disminuyen, pero nunca desaparecen por completo. Una sombra de lluvia modera las precipitaciones anuales, cercanas a los 1.000 mm, aportando un mayor equilibrio a un entorno naturalmente extremo. Las heladas forman parte del ciclo y refuerzan la necesidad de una viticultura atenta, precisa y respetuosa.

Los suelos son otro pilar fundamental de este proyecto. Predominan las brechas volcánicas, resultado de antiguas erupciones que dieron origen a perfiles profundos, con una matriz de arcillas rojas y rocas friables: un trumao clásico del sur de Chile. Son suelos de fertilidad media a baja y excelente drenaje, capaces de regular naturalmente el vigor de las parras y favorecer una expresión más pura y precisa del terroir.

Son condiciones desafiantes, pero ideales para variedades como Chardonnay y Pinot Noir, que encuentran en este entorno una expresión marcada, mineral y profundamente ligada a su origen.

Las parras, conducidas en espaldera vertical, crecen lentamente. La carga por planta es naturalmente limitada, y ese equilibrio se traduce en vinos de gran fineza, tensión y profundidad. Aquí no buscamos concentración forzada ni potencia, sino frescor, precisión y carácter.

Hoy, Black Series Pinot Noir es una expresión fiel de este lugar y de las decisiones tomadas tanto en el viñedo como en la bodega. Los reconocimientos recientes confirman que la exploración de nuevos territorios —cuando se realiza con respeto, paciencia y convicción— puede dar origen a vinos con identidad propia, capaces de ampliar la comprensión del Pinot Noir chileno.

No Comments

Post A Comment